Allegro en la desescalada, ma non troppo

Sevilla, 6/V/2020

He aprendido en la teoría del lenguaje musical a distinguir los diversos tiempos de una composición. Ayer escuché la intervención, en un informativo de alcance nacional, del director de orquesta alicantino Josep Vincent, en el que aludió a cómo la música puede ofrecer acompañamiento en el estado actual de alarma en todas y cada una de sus fases: “La música es un puente capaz de hacernos recuperar la ilusión […] la experiencia con la música es una experiencia personal e intransferible, cada uno tendría su propia banda sonora, pero algunas nos lleva a recordar, cualquier adagio, el de Barber, serviría para una transición como esta”. Me pareció una interpretación muy inteligente de los diversos tiempos musicales en la que llegó a proponer la escucha de La consagración de la primavera, de Stravinski en el momento que podamos celebrar el triunfo final sobre la pandemia.

Lo he expresado en bastantes ocasiones en este blog: la música es medicina para sobrellevar el confinamiento obligado para protegernos del virus, con idéntica calidad a los momentos de alegría porque también es compañera fiel (Musica laetitiae comes, medicina dolorum, la música es compañera en la alegría y medicina para el dolor). En mi caso, descubro cada día un mundo nuevo al aproximarme al teclado o al arco y mástil del violín, para conocer mejor su alma. También, al abrir mi clave. Es una experiencia única que me regala la vida y en la que estoy inmerso por los sentimientos y emociones que me ofrece. Sobre todo, he descubierto la riqueza sonora del clave (virginal), el instrumento tan querido por Bach y Mozart en sus años de éxito sonoro, asimilando a diario la frase citada anteriormente y pintada por Vermeer en su excelente obra La lección de música, que perdura a través de los siglos.

En este momento he elegido una modalidad de tempo (tiempo), el allegro ma no troppo, en perfecto italiano, que como ocurre con su aserto traduttore traditore, necesitamos bastantes palabras para comprender su profundo significado: movimiento alegre pero que se ejecuta no demasiado deprisa. Es la descripción exacta de la fase actual de la desescalada para la mayoría del país, la fase 0, donde debemos respetar la observancia de lo declarado y publicado por la Autoridad Única, dado que ya podemos comenzar la desescalada con alegría pero no deprisa. Ya llegará el momento en el que podamos escuchar una interpretación de La Consagración del Triunfo sobre el Coronavirus junto a obras en las que se integren otras modalidades de tiempo y velocidad de la desescalada progresiva: allegro molto (muy rápida), allegro moderato (moderado) o allegro assai (bastante deprisa), entre otros, que nos elevarán el espíritu hasta los cielos en los que cada uno encuentre su felicidad plena. Hasta que finalice esta obra virtual con un movimiento molto allegro vivace (muy alegre, rápido y vivaz) de orquesta y coros formados por casi cincuenta millones de personas de este país, desconfinadas e incorporadas al nuevo orden mundial de convivencia, participando en un Acto de Estado celebrando la nueva consagración del triunfo de la salud física, psíquica y social sobre un virus que nos debería cambiar para siempre el orden de prioridades en nuestras vidas.

Escucho atentamente una interpretación preciosa del Adagio para cuerdas, de Samuel Barber, siguiendo la recomendación del maestro Josep Vincent en tiempos de transición en esta pandemia, porque el adagio es un tiempo lento que nos prepara para asimilar que la música nos puede acompañar en la alegría de la desescalada siendo a la vez medicina para el dolor que supone tanto sufrimiento personal, familiar y profesional, recuperándonos de forma alegre pero no demasiado deprisa (allegro ma non troppo) en las diferentes fases programadas en la desescalada del confinamiento en el que ahora vivimos, somos y estamos obligatoriamente obligados a respetar a diario.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja para ninguna empresa u organización religiosa, política, gubernamental o no gubernamental, que pueda beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de jubilado.