¡Hola Andalucía, España, Mundo!

Sevilla, 27/V/2020

Estamos iniciando un nuevo viaje en nuestras vidas a través de la desescalada y hacia la nueva normalidad en un nuevo orden o desorden mundial, según se mire. Ya nada es y será igual en nuestras vidas singulares, mejor que ordinarias, porque nosotros tampoco somos ya los mismos. La vida es un viaje hacia alguna o ninguna parte, según lo planteemos a lo largo de nuestro caminar mundano. En este cuaderno de bitácora, también llamado a veces de derrota, en lenguaje del mar, controlando siempre la aguja de desvío, he mencionado de forma reiterada la importancia de comprender nuestra vida como un largo viaje a islas desconocidas, aunque el secreto radique en conocernos primero a nosotros mismos, saliendo de nosotros y atendiendo siempre la recomendación de Saramago a través de su heterónimo literario, la mujer de la limpieza en el palacio del rey, en su precioso cuento de la isla desconocida: “Si no sales de ti, no llegas a saber quién eres, El filósofo del rey, cuando no tenía nada que hacer, se sentaba junto a mí, para verme zurcir las medias de los pajes, y a veces le daba por filosofar, decía que todo hombre es una isla, yo, como aquello no iba conmigo, visto que soy mujer, no le daba importancia, tú qué crees, Que es necesario salir de la isla para ver la isla, que no nos vemos si no nos salimos de nosotros, Si no salimos de nosotros mismos, quieres decir, No es igual…”.

Llegados a este punto de la desescalada, haciendo acopio de avíos en tierra para navegar de nuevo, he recordado un documental que se estrenó el 9 de enero de 2020, ¡Hola, mundo!, como una premonición de lo que íbamos a necesitar solo casi cinco meses después, quizá como símbolo de que es probable que tengamos que dar un giro copernicano a nuestras vidas, salvando lo que haya que salvar, en este viaje que iniciamos hacia lo desconocido por las secuelas de la pandemia. La historia que cuenta el documental es muy interesante porque “nació con la idea de dar argumentos a todos aquellos que quieren viajar en familia pero no se atreven. Bien por miedos propios o por el peso del entorno. Queríamos ofrecer algunas certezas, eliminar ciertos miedos y regalar algunos consejos. Según fue tomando forma el proyecto, pasó de ser un documental eminentemente viajero a uno en el que se hablaba de algo más: la importancia de los primeros años para la vida de un ser humano. Así, el viaje pasaba a ser un hilo conductor”. El viaje que iniciamos en la desescalada va a ser también, en muchas ocasiones, un viaje en familia, como si lo hiciéramos por primera vez ante un mundo desconocido.

Ahora, atendiendo a las recomendaciones que Pablo Neruda y Saramago han hecho siempre sobre la atención que debemos prestar al niño que siempre llevamos dentro, es probable que comprendamos la importancia de cualquier viaje en nuestras vidas, más si lo concebimos como dirigido hacia alguna parte, extrayendo desde las primeras imágenes aquellas reflexiones necesarias para un buen viajero en la vida. Necesitamos en estos momentos refuerzos positivos después de un desgaste evidente por lo vivido durante el estado de alarma, porque ya nada es igual que antes y porque no existen guías para este tipo de viajes que no preocupan al mercado turístico sino solo al justo, digno y solidario.

El hilo conductor del documental es lo importante al aplicar el principio de realidad en la situación actual: los primeros pasos por la nueva vida, marcarán el resto del camino (la cursiva es mía). Construiremos un mundo mejor si organizamos bien nuestro próximo viaje cuando finalice el estado de alarma y busquemos el mejor destino para viajar no solos, sino acompañados y juntos ante el peligro de no soñar despiertos o de no vivir unidos.

NOTA: recomiendo leer las notas del documental en la dirección web: https://youtu.be/rGSLv0PjgF0, donde se ofrece información del proyecto “Algo que recordar”. La voz en off de Alejandro Sanz, siempre reconocible, aporta un plus de creatividad y compromiso, porque con la música que lleva dentro nos llena de alegría en la felicidad y, otras veces, de consuelo en momentos difíciles.

CLÁUSULA ÉTICA DE DIVULGACIÓN: José Antonio Cobeña Fernández no trabaja para ninguna empresa u organización religiosa, política, gubernamental o no gubernamental, que pueda beneficiarse de este artículo, no las asesora, no posee acciones en ellas ni recibe financiación o prebenda alguna de ellas. Tampoco declara otras vinculaciones relevantes aparte de su situación actual de jubilado.